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COSAS DE NAVIDAD

A lo largo del año ocurren multitud de detalles entrañables, algunos los llaman “guiños de Dios”, otros “sorpresas de la vida”… A veces son cosas muy llamativas, otras prácticamente imperceptibles, puede que casualidades, puede que el resultado de todo un trabajo previo, en ocasiones previsibles y otras inesperadas;

Día 1 de enero florecía la primera flor de la pasión de este año, la foto es del día 2 (Foto: P. Pedro)

Día 1 de enero florecía la primera flor de la pasión de este año, el día 2, como se ve, hay alguna más. (Foto: P. Pedro)

son las que hacen a cada día ser especial y puede que hasta nos hagan alegrarnos o ver las huellas de la bondad/Bondad, con minúsculas o mayúsculas según las creencias de cada uno, que pasa y deja algún pequeño o gran resplandor. Eso sí, hay que tener los ojos abiertos, un tanto ingenuos, con suficiente capacidad de admiración, ojos de niños,

Ojos de niño (Foto: Lar São Jerónimo)

Ojos de niño (Foto: Lar São Jerónimo)

que están abiertos a aprender a ver nuevas cosas que para otros son evidentes, “normales”, sin nada de “especial”.

Este año tuvimos un belén móvil, es decir, que se desplazaban las figuras según las circunstancias o se trasladaban donde hicieran falta. La “sede” estable estaba en el comedor, con todas las figuras al completo, esta vez con figuras “grandes”, que solían estar en la capilla. Así llegó la misa del día de Navidad.

Diversos momentos de la celebración (Foto: Lar São Jerónimo)

Diversos momentos de la celebración (Foto: Lar São Jerónimo)

Comenzamos la celebración, que vendría acompañada de bautismos, con cinco figuras, algunos ya saben cuales: S. José, la Virgen… una oveja con su pastor y un ángel. ¿Quién estaría pensando en el típico “misterio” en el que está, evidentemente, el Niño Jesús, la mula y el buey? Pero no, la mula y el buey quedaron en su sede y el niño Jesús entraría acompañado solemnemente más tarde con el cántico del “gloria”; esto último fue bien aceptado por todos, lo de la falta de animales en el pesebre… no tanto.

Las cinco figuras que acompañaban al Niño (Foto: Lar São Jerónimo)

Las cinco figuras que acompañaban al Niño (Foto: Lar São Jerónimo)

El ganado vacuno iba a pedir su protagonismo en la celebración: «Es la única vez del año que nos ven junto al Niño y nos “dejan fuera” ¡Esto no puede ser!». Y ocurrió lo ¿previsible? La jefa de la manada, Canela, que los que la conocen saben de su genio, se puso frente a la puerta principal queriendo entrar, algo que es algo más habitual en alguno de los perros que tenemos, que les gusta acercarse al altar, allí quería mostrar que era un “derecho de su especie” y no una manía de ella, así que se trajo al resto de la “familia”

¿Es una aparición? ¡No! Es ella, menuda Canela; y viene acompañada. (Foto: Lar São Jerónimo)

¿Es una aparición? ¡No! Es ella, ¡menuda Canela!, y viene acompañada.
(Foto: Lar São Jerónimo)

y ahí tuvimos al ganado vacuno, aun respetando el recinto sagrado, acercándose a ver al Niño. Es Navidad.

Cortadores de hierba

Todos cortando hierba… para que quede bonito. (Foto: Lar São Jerónimo)

Tres días después para los católicos es la fiesta de los Santos Inocentes, en la que se recuerda la matanza de los niños menores de dos años ordenada por el rey Herodes, y que para los Padres Somascos es la Jornada de Defensa de los niños “olvidados”, pues hay nuevos “Herodes” que siguen siendo el peso y los verdugos de tantos niños que, aun en el siglo XXI, dos mil años después, son maltratados. En esa fecha, y es ya la 5ª edición, como nos lo recordaba P. Pedro en la celebración festiva, organizada por la Policía de Menores (Gabinete de atendimento à mulher e à criança víctimas de violencia), se organiza una fiesta (ver noticias del año pasado) en la que son invitados niños de diversos centros de menores,

Saludos y juegos

Saludos al Comandante. Juegos, final de las “sillas musicales”, para los niños. (Foto: Lar São Jerónimo)

huérfanos de miembros de la policía y víctimas de abusos o abandono, que custodian temporalmente hasta encontrar una solución, además de otros niños con pocos recursos; suelen acompañarnos autoridades, en esta ocasión fueron: Dña. Sofía, la esposa del Sr. Gobernador,

Llegada y acogida al Centro

Dña. Sofía recibida por pequeños y mayores. (Foto: Lar São Jerónimo)

que es la tercera vez que nos visita y de la que ya hemos hablado en otras ocasiones, el Comandante Provincial de la Policía, la Directora General de los Servicios Sociales (Acção Social) y otras personalidades, además de colaboradores y representantes de entidades que ayudan a que este evento sea una fiesta por todo lo alto para estos niños: juegos, bailes, discursos, comida y regalos, esta vez una bolsa con sorpresa otorgada por una compañía de telefonía y un gorrito de “papá Noel”.

Acogedor por fuera y por dentro, lugar, gestos y palabras. (Foto Lar Sãi Jerónimo)

Acogedor por fuera y por dentro: lugar, gestos y palabras. (Foto: Lar São Jerónimo)

Uno de los momentos más significativos el “corta-bolo”, momento en que se corta solemnemente la tarta (o una de ellas), corte que se suele hacer con varias manos significando la unión y participación de los comensales. El evento, fue recogido por diversos medios de comunicación: prensa, radio y televisión. Todos terminaron muy contentos, esperando la próxima edición. Esta vez esperábamos 200 comensales aunque, según la empresa de catering, se dieron 310 platos.

Niños fuera, niños dentro

Noeles por doquier (Foto: Lar São Jerónimo)

Y como recuerdo de nuestro compromiso de atención a la infancia se quedó en nuestro Centro un niño, que estaba atendido por dicho “Gabinete” y a partir de ahora puede disfrutar de un nuevo “hogar”.

Y nos acercamos a Fin de Año, esta vez pasado por agua, toda la noche de lluvia, que no impidió los cohetes y gritos de ¡feliz año nuevo! en la hora propia que se oyeran en toda Beira y gran parte del mundo. La música tampoco faltó en el entorno durante toda la noche, e incluso durante el día siguiente, salvo los ratos que se fue la luz y unas tres horas de descanso a eso de las 2 de la tarde.

Luz en medio de la noche

En la noche los relámpagos iluminan la huerta. (Foto: P. Carlos).

Aquí fue precedido por un día o, mejor, una noche de una buena tormenta eléctrica, con su correspondiente lluvia y de la que dejamos como testimonio alguna foto curiosa.

Un ralyo y algo más.

Un rayo se ve a lo lejos y un efecto extraño ¿cerca?
(Foto: P. Pedro)

¡FELIZ AÑO 2014!

ESTO ES LA PESTE

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Ahora veo el sentido literal, aunque sea en pequeña escala, de esa frase que tantas veces he oído y usado “esto es la peste”, una expresión usada para referirse generalmente a un mal que se extiende rápidamente, en muchos casos usada para esas “malas hierbas” que aparecen por todos lados y que uno no sabe como eliminarlas. Algo parecido es lo que nos ha ocurrido con los cerdos. Y no hablamos de “peste” con el sentido de olor desagradable.
Pollos -fue la primera especie que criamos- (Foto: Lar São Jerónimo)

Pollos -fue la primera especie que criamos- (Foto: Lar São Jerónimo)

Desde hace año y pico estamos criando cerdos, también tenemos pollos de engorde, algún que otro conejo, tres “conejillos de indias”, que aquí llaman “periquitos”, mejor cuatro, el otro día nació uno, y a mediados de febrero (día 20) comenzamos con cuatro patos, que comparten terreno con unos peces que según dicen caen del cielo con la lluvia, y parece verdad, pues aparecieron en un estanque que a veces se usa como piscina uno de esos días de fuertes lluvias.

Peces

Peces “caidos del cielo” (Foto: Lar São Jerónimo)

Hasta el día 5 de febrero la cría de los cerdos se estaba dando bastante bien, es verdad que las últimas semanas se veía a alguno un poco delgado, pero lo achacamos a que la comida hubiese sido algo más escasa, ya que el número y el tamaño de los cerdos estaba aumentando, o que el mismo pienso que se les estaba dando no tuviese suficiente cantidad de “elementos de engorde”. Después de una noche de fuertes lluvias al día siguientes aparecen 5 cerdos muertos, rápido saltan las alarmas. Es verdad que alguno suelto sí se ha encontrado muerto, pero eran siempre pequeñitos, en todo este tiempo no sé si han llegado a media docena.

Cabras y dos tipos conejos (Foto: Lar São Jerónimo)

Cabras y dos tipos de conejos (Foto: Lar São Jerónimo)

Llamamos entonces a la responsable de agricultura y ganadería, quien ya nos ha asesorado y colaborado con nosotros en otras ocasiones antes de ostentar este cargo. Después de algún tiempo ya estaban aquí dos veterinarios para ver la situación e tomar las medidas pertinentes. Toman muestras de diversos órganos de dos de los cerdos muertos y sangre de algunos de los vivos, no quieren decantarse sino más bien darnos esperanza diciendo que puede que no sea la temida “peste porcina africana” (aquí denominan “peste suina”), que tienen que enviar las muestras a Maputo, la capital del país y en 24 o 48 horas van a tener respuesta.

Cerdos

Las promesas… y los sobrevivientes (Foto: Lar São Jerónimo)

Al día siguiente, por la mañana, vuelven los dos veterinarios para comprobar como van las cosas y preguntan abiertamente cuántos cerdos han aparecido muertos, doce es la respuesta. Ante esto parece no hace falta esperar los resultados, se confirma lo que se sospechaba: ¡esto es la peste! Ya están todos afectados aunque no lo muestren: se les ve muy parados, con pequeñas manchas rojas, como lunares, en todo el cuerpo… Hay que hacer lo que denominan “matanza sanitaria”, es decir, hay que eliminarlos para evitar se extienda más la enfermedad. ¿Qué hacer con los casi 60 cerdos que todavía están vivos? Los que se ven peor desahuciarlos, dejar que siga el ritmo la propia naturaleza, los que se ve que están en mejores condiciones sacrificarlos para aprovechar, si todavía estamos a tiempo, la carne e intentar recuperar algo del gasto y trabajo que ha llevado su cría. Nos ponemos en contacto con el cercano Matadero Municipal, para ver si pueden ellos sacrificar a los que están mejor, no puede ser, tienen demasiado trabajo, habría que esperar a mañana, los veterinarios nos advierten, si se espera a mañana puede que no se tenga ninguno “aprovechable”, y nos ofrecen la posibilidad de pedir al Departamento Provincial de Ganadería autorización para poder matar a los cerdos en el proprio centro, se ofrecen los veterinarios para controlar el sacrificio masivo y así se nos autoriza: 26 cerdos para matar y limpiar en una tarde, pedimos ayuda y vienen unas personas de refuerzo, más de una docena de personas, incluyendo alguno de los chavales mayores del “Lar”, colaboran en esta tarea, un matarife y el resto encargados de limpiarlos, sujetarlos, abrirlos…

Cerdos mamando, eran tiempos de vacas (cerdas) gordas Foto: Lar São Jerónimo

Cerdos mamando, eran tiempos de vacas (cerdas) gordas (Foto: Lar São Jerónimo)

Durante la supervisión todavía son desechados otros cincos, entre ellos el semental que teníamos, el único “grande” (adulto) que estaba en condiciones aparentemente aceptables, y que fue el último que recibió el cuchillo después de ser sujetado por casi todos los presentes. Poco más de 20 cerdos, la mayoría pequeños, alguno mediano, terminaron esa noche en el congelador, de las entrañas hubo que desechar todas. En número algo mayor fueron quemados y enterrados.

La mantanza supervisada por los veterinarios -vista parcial- (Foto: Lar São Jerónimo)

Como era de esperar en los días siguientes fueron muriendo los que quedaban. Aunque siempre se da en la vida algún milagro, muchas veces cuesta verlo, una cerda grande (muy delgada) y una cría siguen vivos, están inmunes, aunque, como bien nos dijeron los veterinarios, que volvieron a pasar unos diez días más tarde, están igualmente infectados, sólo que no manifiestan los síntomas de la enfermedad, por lo que habrá que sacrificarlos antes de poder criar más.
Ahora estamos con los dos sobrevivientes, a la espera de que cojan un poco de peso y sabiendo que, una vez eliminados, y tras desinfectar bien la pocilga y toda la zona tendremos que esperar por lo menos dos meses antes de comenzar de nuevo la cría.

Patos

Patos en su piscina (Foto: Lar São Jerónimo)

De momento seguimos con los pollos, vamos aumentando los patos y preparando el nuevo sector ganadero: cría de vacas, que pueden ayudar mucho a la alimentación del Hogar, tanto con la leche como con la carne. Confiamos en la ayuda de Dios esperando nos ayude en esta nueva etapa a la que se enfrenta nuestra granja.

Combatiendo la desnutrición

Tres días a la semana, en el ambulatorio de Matadouro (a pocos metros de donde se encuentra el Lar São Jerónimo), decenas de madres llevan a sus hijos a reconocimiento médico, sobre todo para calcular su peso y altura, y así diagnosticar los casos de desnutrición. Comienzan pronto, a las 7.30 de la mañana. “Las hemos obligado a venir tan pronto para que acudan al médico antes de ir a la machamba (zona de cultivo), porque si lo hacen después muchas ya no vienen”, explica con rostro severo la doctora Julia Alberto.

Dominica Paulino, la enfermera, en el ambulatorio de Matadouro / M. Torres

La enfermera Dominica Paulino, la encargada de realizar las mediciones, explica, con esa dulzura característica de los que están acostumbrados a tratar con bebés: “Solemos tener unos 15 casos de desnutrición al mes. En general se trata de casos de desnutrición ‘normal’, que se combaten aconsejando a la madre sobre el tipo de alimentación que debe dar al niño para que éste se reponga. En los casos más graves, sin embargo, es preciso enviarlos al hospital de Chunguzura”. La doctora Julia Alberto añade: “El problema es que muchas veces las madres vienen cuando el niño está ya muy mal, con anemia, malaria, cuando algunos daños sufridos por la criatura son ya irreparables”.

El Plano Estratégico de Acción en Seguridad Alimentaria y Nutricional de Mozambique (2008 – 2015) define desnutrición como “una forma de malnutrición con deficiencias respecto a las calorías, vitaminas y minerales, acompañada de infecciones agudas”. El pasado 16 de octubre se celebró el Día Mundial de la Alimentación, que buscó, entre otros objetivos, llamar la atención sobre los más de 195 millones de niños que padecen desnutrición en el Mundo, según datos de UNICEF. La ONG Médicos Sin Fronteras ha lanzado la campaña internacional Hambrientos de atención, cuya finalidad es sensibilizar sobre la desnutrición infantil y solicitar a la Comunidad Internacional que mejore sus políticas de lucha contra la misma:

Lloros / Moncho Torres

“En los ‘puntos críticos de desnutrición’ del mundo, el Cuerno de África, el Sahel y el sur de Asia, muchas familias simplemente no pueden pagar alimentos nutritivos más caros. Necesitan acceso a alimentos con alta densidad energética, ricos en nutrientes, incluidos alimentos de origen animal como leche, carnes y pescado para proporcionar los 40 nutrientes esenciales que necesitan los niños pequeños para crecer y estar sanos.

”Desafortunadamente, la mayoría de los programas actuales de ayuda alimenticia para los países en desarrollo se basan casi exclusivamente en la combinación de cereales fortificados de maíz y soja que pueden aliviar el hambre de un niño pequeño, pero no lo alimenta correctamente. Los donantes internacionales deben terminar con la doble moral. Deben apoyar solamente  los programas que respeten las necesidades nutricionales mínimas de los bebés y niños pequeños, y trabajar con países afectados por la crisis para hacer frente a la desnutrición infantil”.

Sobre Mozambique, el Plano de Acción para la Reducción de la Pobreza Absoluta en Mozambique (PARPA II) señala: “La seguridad alimentaria y nutricional es todavía una cuestión fundamental en Mozambique. Las estadísticas muestran que los índices de desnutrición crónica todavía continúan elevados, con un 41% sólo en los niños menores de 5 años, es decir, casi 1.3 millones de niños”. La causa directa de la desnutrición es la pobreza. En Mozambique ésta, según datos recientes proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística mozambiqueño, ha aumentado, pasando de afectar al 54.1% de la población en 2003 al 54.7% en 2009, cuando el objetivo principal del Gobierno en ese período era reducirla al 45%.

Alumnos de la Escuela Primaria de Matadouro / M. Torres

Sin embargo, hay que decir que nuestra visita al ambulatorio de Matadouro fue un momento para el optimismo. Los pequeños que allí vimos eran fornidos, saludables e incluso alguno deliciosamente rechoncho. Las madres desvestían a los pequeños en el exterior y, tras colocarles una especie de arnés, los colgaban de la balanza que pendía del techo de la construcción. La enfermera Dominica Paulino observaba, ajustando sus gafas, el peso del bebé, luego la tabla de datos y, con una amplia sonrisa, decía: “Éste está bien. Este también. Y éste”. Por un día, hicimos pleno.

Esperando para comer / Moncho Torres

Muy cerca, en la Escuela Primaria de Matadouro, decenas de niños hacían cola, con plato en mano, esperando a que les sirvieran una papilla, posiblemente de maíz, proporcionada por el Estado. La presencia de una cámara de fotos alteró un poco el almuerzo, aunque esto no significó que alguno lo dejara a un lado. En África, en general, no resulta preciso insistir para que se terminen su ración.

En el Lar São Jerónimo, cuando se pregunta a los jóvenes acogidos en el centro qué es lo que más les gusta de éste, la respuesta, llena de entusiasmo, suele parecerse: “Por los estudios y por la alimentación, aquí podemos comer todos los días”. Y te recuerdan, cuando tratas de profundizar un poco más, cómo salían a pedir a la calle para conseguir el dinero suficiente para poder llevarse algo a la boca. “Era así, no te voy a mentir”, dice Paulino resignado. En el comedor del Lar São Jerónimo almuerzan, todos los días, más de 50 niños. Al terminar resulta una tarea casi imposible encontrar un resto de comida en alguno de los platos.

Uno de esos sanos bebés / Moncho Torres